Mientras tanto...
Me encanta dormir, en verdad. Pero, hacerlo echada en tu pecho, mientras escucho los latidos de tu corazón y me enredo entre tus brazos, rebasa mis límites de la adoración.
Me encanta dormir, en verdad. Pero, hacerlo echada en tu pecho, mientras escucho los latidos de tu corazón y me enredo entre tus brazos, rebasa mis límites de la adoración.
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